Música

domingo, 6 de mayo de 2012

UN NUEVO AMANECER



Ahora que los primeros rayos me acarician
cojo mi velero y salgo a navegar
sintiendo las olas golpeando con fuerza
para detener, quizás asustarme
pero mis manos se aferran al timón
que sin tregua se dirige hacia la libertad.

Oigo el lamento de los que naufragaron,
la risa alegre de los que siguieron avanzando
el influjo de sus almas meciendo la mía
sus historias entrelazadas
en las profundidades de mi sangre
que canta penas y alegrías.

La mar está en calma porque bella y coqueta
hizo danzar sus aguas con guiños de ojos
para cautivar al naufrago con su leve susurrar.

No me mires marinero con ojos de incredulidad,
no me mires si no ves lo que tu mirada
no puede alcanzar.

Oye y escucha el rumor del cantar,
sereno y pausado, sumergido en hilos
de plata que la luna regala en su despertar.

Sígueme por los azules que concede el cielo
porque sin motivos se hizo mi cómplice
dejando que solo yo sea dueña
de mi dulce navegar…

Mónica Somosierra B.



viernes, 4 de mayo de 2012

A LA ANTIGUA USANZA

                         
                           Bodegón. Óleo sobre tela 65 x 80 cm, realizado por Mónica Somosierra B.




A LA ANTIGUA USANZA


En el hogar

de tus brasas
ardiente pasión,
va in crescendo.



Deseos…



Reparte

el amor
como fruta sabia,
madurada
con el paso
del tiempo.



Fulmina con golpes

de gracia
la injusticia ,
intolerancia,
insensibilidad,
para un renacer
lleno de brillos
que creen magia
en tus ojos apagados
por el desconsuelo.

CAYÓ LA NOCHE

Cayó la noche,
el cielo se vistió con su capa azul intenso,
fueron llegando sus invitadas,
luces milenarias, ancestrales, etéreas
llenas de ilusión y encanto.

La luna se despidió del Sol
y fue a ocupar su trono
donde la custodian
nubes de algodón
que van y vienen susurrándole dulces secretos.

Ante tan bello paisaje
mis ojos sucumbieron
dejándose acariciar por sus delicados destellos,
sentí una sonrisa dibujada en mis labios
y voló toda mi esencia
en sutiles intervalos.

Fragancia de jazmines, violetas y nardos
invadieron mis sentidos,
mientras tus manos dibujaban
sigilosamente cada línea de mi cuerpo.

Danza de pasiones,
melodía de susurros,
fusión de sensaciones,
y estremecimientos
compartidos a un mismo tiempo.

Con mi cuerpo aun tembloroso,
la piel sonrosada,
mis ojos cerrados ,
pensé ¿habrá sido todo un sueño?...

Mis dudas se disiparon
cuando rozaste dulcemente mis labios
y me regalaste un beso
quedando de esa manera sellado
nuestro mágico encuentro.

Mónica Somosierra